Este estudio aporta una de las evidencias más sólidas hasta ahora de que, en un subgrupo de personas con COVID persistente, ciertos autoanticuerpos (anticuerpos dirigidos contra el propio organismo) podrían contribuir directamente a síntomas neurológicos como dolor, mareos, alteraciones cognitivas, cefaleas o problemas de equilibrio. ¿Qué intentaban averiguar? Los investigadores partían de una pregunta: ¿Los síntomas neurológicos del COVID persistente son simplemente una consecuencia indirecta de la infección o algunos están siendo causados por una respuesta autoinmune activa? Para investigarlo analizaron miles de proteínas humanas y buscaron autoanticuerpos en personas con COVID persistente. ¿Qué encontraron? 1. Detectaron autoanticuerpos dirigidos contra el sistema nervioso Las personas con síntomas neurológicos presentaban niveles elevados de autoanticuerpos que reconocían proteínas del sistema nervioso central y periférico. Dicho de forma sencilla: * El...