El texto revisa la evidencia científica de antivirales, vacunación, ejercicio físico y probióticos.
La covid persistente continúa siendo uno de los grandes retos sanitarios surgidos tras la pandemia. Fatiga extrema, niebla mental, problemas respiratorios, trastornos digestivos o dolores articulares son algunos de los síntomas que todavía afectan a millones de personas meses -e incluso años- después de haber superado la infección aguda. Ahora, una nueva guía internacional publicada en la revista científica European Respiratory Journal pone el foco en qué tratamientos cuentan realmente con respaldo científico y cuáles no han demostrado eficacia.
El documento, elaborado por un grupo internacional de expertos con participación de investigadores españoles de la Red Española de Investigación en Covid Persistente (Reicop), incluye 10 recomendaciones clínicas y plantea, entre otras medidas, el uso de probióticos multicepa para aliviar algunos de los síntomas más frecuentes del síndrome.
Los autores recuerdan que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la covid persistente como la presencia de síntomas nuevos o continuados tres meses después de la infección inicial y con una duración mínima de dos meses, sin otra explicación médica alternativa. Aunque no existen cifras definitivas, distintos estudios estiman que entre un 10% y un 20% de las personas infectadas por SARS-CoV-2 pueden desarrollar algún grado de sintomatología prolongada.
Probióticos
La guía señala que los probióticos podrían ayudar especialmente frente a la fatiga, los trastornos gastrointestinales, los problemas de concentración y el dolor articular. El interés por este tipo de suplementos se basa en la creciente evidencia sobre la relación entre la microbiota intestinal y el sistema inmunológico, así como en las alteraciones digestivas e inflamatorias detectadas en muchos pacientes con covid persistente.
No obstante, los propios expertos insisten en que la evidencia científica todavía es limitada y que hacen falta más ensayos clínicos de calidad para confirmar su eficacia. "Esta guía es un hito porque aborda covid persistente con la mirada puesta en la práctica clínica diaria", ha señalado Joan B. Soriano, epidemiólogo de la Universidad de las Islas Baleares y miembro del grupo coordinador del documento. "Aunque la evidencia es aún baja para muchas recomendaciones, proporciona un marco claro para que médicos de familia, enfermeras y farmacéuticos sepan qué funciona y qué no", ha añadido, según recoge Ep.
Paxlovid, desaconsejado
El texto también revisa otros tratamientos que han generado debate desde el inicio de la pandemia. Uno de los puntos más destacados es que desaconseja el uso de nirmatrelvir/ritonavir, comercializado como Paxlovid, para tratar la covid persistente. Según explica la guía, un ensayo clínico no encontró mejorías significativas en pacientes cuyos síntomas persistían una media de un año y medio después de la infección.
Tampoco recomienda el uso de glucocorticoides para mejorar la función cardiopulmonar ni para tratar la pérdida de olfato asociada al síndrome, debido a su escaso beneficio y a los posibles efectos secundarios derivados de tratamientos prolongados.
En cambio, sí respalda otras estrategias como la rehabilitación personalizada y supervisada, siempre que antes se descarte el denominado malestar post-esfuerzo (PEM), una alteración que provoca empeoramiento de los síntomas tras la actividad física y que se considera frecuente en algunos pacientes con Covid persistente.
Los expertos sostienen que, en aquellos casos en los que no exista PEM, los programas de ejercicio adaptado pueden mejorar la capacidad funcional, la disnea y la calidad de vida.
También apoyan la terapia cognitivo-conductual como herramienta complementaria para aliviar la fatiga, aunque subrayan que no debe interpretarse como una señal de que la enfermedad tenga origen psicológico.
"La covid persistente es un síndrome complejo que puede afectar a múltiples órganos", explica Roger Paredes, investigador del Hospital Germans Trias i Pujol. A su juicio, el principal mensaje de la guía es la necesidad de "seguir generando evidencia sólida para ofrecer tratamientos realmente efectivos".
El documento también insiste en la importancia de la prevención. Entre las recomendaciones incluidas figura la vacunación frente a la covid- especialmente con al menos dos dosis antes de la infección—, ya que diversos estudios apuntan a que reduce el riesgo de desarrollar síntomas persistentes. Asimismo, plantea utilizar antivirales durante la fase aguda en personas con factores de riesgo.
Pilar Rodríguez, presidenta de Reicop, ha pedido, además, los pacientes sean atendidos en unidades especializadas y multidisciplinares, capaces de adaptar cada tratamiento a las características individuales de la enfermedad, que sigue siendo una de las consecuencias menos comprendidas de la pandemia.
Fuente: La Razón - 19/5/2026
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