Desde hace un par de años procuro tomar baños de sol a diario. En invierno, debido al frío, llevo algo más de ropa, pero en cuanto puedo me la voy quitando y dejo que mi cuerpo disfrute de este maravilloso calorcito. A veces, simplemente doy un pequeño paseo por la naturaleza , o a veces también disfruto de sentarme en una terracita a tomar un café. Sea como sea, la cuestión es dejar que esos luminosos rayos penetren en mis células y vayan haciendo su trabajo. Al principio pensaba que solo se trataba de pasar un ratito agradable, que ya es bastante, pero con el tiempo he ido comprobando que realmente algo cambia cuanto tomo el sol. Me he dado cuenta porque cuando estoy varios días sin tomarlo percibo como mi cuerpo funciona de manera diferente. No acabo de despertarme, estoy más cansada, y tengo menos ganas de hacer las cosas. ¿Será sugestión? ¿Estaré loca? O ¿Tal vez el sol tenga efectos beneficiosos? ¿Lo habéis probado? , y ¿ qué pensáis?
Rosa Marco 💜
Comentarios
Publicar un comentario